Sueño que voy caminando por una ciudad, voy paseando a un perro que llevo con una correa. Un perro oscuro. De un edificio sale un hombre, también a pasear un perro, este es de color claro. Es Rodolfo, mi amigo fallecido el 15 de enero, me sorprendo bastante pero no tanto como debería. Disimuladamente me pongo a su lado y lo toco con un hombro. El me mira, me dice hola y me da un beso en la mejilla.
Seguimos caminando, me enseña que lo acompaña su nieta Minerva. La saludo y le elogio su belleza. La niña sonrie, esta feliz. Vamos caminando. Entonces, le digo:
_Rodolfo, tu hijo me dijo que habias fallecido.
Se quedó pensando.
_ ¿Quien?
_ JJJJJJ....
Volvió a hacer un gesto pensativo.
_ ¿Por qué razón lo habrá hecho?
_Tal vez algo no le gusta....
De pronto Rodolfo, me toma de la cintura y me besa.
Me despierto.

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