NO FUE EL DIA

No fue el día en que te conocí, mi irreverencia. Porque en realidad te conocía desde siempre. Fue en un instante estúpido, que tuvo que ver con mi necesidad de afecto. Pero así estaba pactado, me dijo mi maestro. 
Después estuve por un año, pendiente . Y después aparentemente desapareció el afecto y comenzaron los sueños. 
Yo bebía tranquila una copa en una mesa, entrabas nervioso. Pensé: ¡qué bien estoy que no me da inquietud volver a verte!
Después te vi apoyado en una piedra, donde otras veces me encontré con otras personas en los sueños.
Es una piedra gris azulada bastante grande que se encuentra en un desierto. La arena parece ceniza, es volátil y se respira y se pega. Generalmente la gente con la que me encuentro allí va vestida con una especie de capa blanca. En tu caso estabas con un pantalón y una remera claros.
  No podías decirme nada. Yo quería tocarte pero una energía invisible nos separaba y me arrastraba para arriba como  si fuera un globo. 

Anoche, estuviste aquí de nuevo. Trataste de intranquilizarme. Pero no escuché el zumbido por las paredes. 
_ No duermas, no duermas, me repetías mentalmente. 
_Despierta, te traigo un regalo para compensarte. No quería mentirte pero tuve que hacerlo. Después no pudo frenarse. 
Lucias agotado, cuando hablabas. 
_ Marina, Marina, también hablé con esa persona que quieres tanto. Por favor, pregúntale. 
Me quedé mirándote y absorbiendo la energía desconcertante. 
Debo confesar que sentí intriga. ¿Sera cierto? 
_Quedaremos mano a mano. Me miraste sentado en el borde de mi cama. 
Abrí los ojos. Me tapé entera,
Me pareció más extraño que cuando sueños con pequeños seres articulados que se mueven. 

Comentarios

  1. Tremendo! ¿Cuánto habrá de cierto en los sueños? ¿Con meras creaciones de nuestra mente, sin nada real más que algunos rostros y el reflejo de preocupaciones propias? ¿O hay algo superior que los rige? Es algo que me apasiona, pero a la vez me frustra la idea de que nunca habrá respuesta.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario